A pesar del frÃo, son muchas las personas que escogen las vacaciones de Navidad para hacer una escapada a la capital de Inglaterra. Se trata de una ciudad con encanto en cualquier época del año, como bien sabemos… pero especialmente en las fechas navideñas, en las que proliferan los motivos tradicionales, los adornos y los mercadillos.
Si somos aficionados a los souvenirs de la temporada no podemos dejar pasar la oportunidad de visitar, al menos una vez, el impresionante mercado de Hyde Park o el de la zona de Southbank Centre. Y qué mejor para disfrutar en familia que un dÃa de patinaje en la enorme pista que se instala junto al London Eye, la noria que se elevan hacia el cielo de Londres, situada muy cerca del Big Ben y las Casas del Parlamento.
El citado London Eye es uno de los atractivos turÃsticos más importantes (y recientes; se instaló con motivo de la entrada del nuevo milenio) de la ciudad. Durante un recorrido de cuarenta y cinco minutos podremos contemplar toda la extensión de la misma; una vista privilegiada de la que sin duda nos llevaremos un recuerdo imborrable.
Tenemos muchas opciones para el alojamiento, una de ellas es la búsqueda precisa en algún directorio de hoteles en Londres se adaptan a todas las necesidades y bolsillos. Lo mejor es escoger uno en el centro, claro está, para disfrutar de los paseos a pie por el centro urbano. Pero si nos decantamos por uno en las afueras, más barato, tampoco tendremos inconveniente a la hora de movernos, debido a la importante infraestructura de transportes con la que cuenta la ciudad.
No podemos dejar de pasar por alguno de los muchos museos, destacando la National Gallery (centrada en la pintura) y el Natural History Museum (con importantes piezas de legado histórico y natural). El turismo cultural es otro de los puntos fuertes en los que Londres no nos defraudará.


